Cómo tener la cocina libre de bacterias

mujer limpiando el interior del refrigerador con guantes amarillos

Mantener unas buenas condiciones de salud e higiene en la cocina es fundamental. No en vano, es la zona en la manipulamos los alimentos que vamos a ingerir y damos rienda suelta a nuestra a nuestro talento culinario.

Como es lógico, todos intentamos que nuestra cocina se mantenga limpia; que aunque no esté siempre como los chorros del oro, al menos tenga una higiene óptima. Sin embargo, especialmente por falta de tiempo, muchas veces inconscientemente empezamos a naturalizar unos hábitos que aunque consideramos higiénicos, son todo lo contrario.

En Hipertextil nos preocupamos por tu salud y queremos ayudarte a mantener una salud e higiene en tu cocina óptima. Por eso, en este post te contamos cuáles son algunos de esos errores que debemos evitar sobre los que hablábamos antes, te explicamos cómo mantener limpios el equipamiento y utensilios y te hablamos sobre los diferentes tipos de manteles y su higiene.

Algunos errores que debemos evitar

Hay muchas costumbres y rutinas que llevamos repitiendo desde hace años en nuestra cocina y, sin saberlo, no son nada higiénicas. A continuación vamos a ver seis de los errores más frecuentes relacionados con la salud e higiene en la cocina:

  1. No limpiar el estropajo: Aunque siempre lo cambiamos cuando no limpia lo suficiente o está muy desgastado, normalmente no acostumbramos a lavarlo después de limpiar o fregar los platos. Sin embargo, el agua caliente y el jabón no eliminan todas las bacterias. Es recomendable meterlo de vez en cuando en el lavavajillas o calentarlo durante un minuto a máxima potencia en el microondas.
  2. Descongelar a temperatura ambiente: Es una práctica muy común y, sin embargo, no es la más recomendable para garantizar que el alimento esté en perfecto estado. Es mejor descongelar en la nevera si se cuenta con el tiempo suficiente u optar por el microondas para que la cadena de frío no se rompa tan bruscamente.
  3. Lavar la carne antes de cocinarla: Al contrario que con otros alimentos, no es recomendable lavar la carne ya que nos arriesgamos a que se contamine.
  4. Usar pinzas en la ropa para cerrar bolsas: Aunque las laves, pueden contener bacterias o restos que pueden llegar a los alimentos. Es mejor que optes por utensilios especiales para precintar envases.
  5. Colocar los huevos en la puerta de la nevera: Es un error ya que es una de las zonas menos refrigeradas. Siempre y cuando se vayan a consumir en poco tiempo es mejor dejarlos fuera a temperatura ambiente.
  6. Usar tablas de cortar de madera: Al ser un material más difícil de limpiar que otras opciones puede acabar contaminando los alimentos que cortes. Sustitúyela mejor por una tabla de polipropileno o vidrio. 

Equipamiento y utensilios

Lo primero a tener en cuenta es que el mantenimiento de la cocina tiene que ser diario aunque dediquemos un día a la semana a hacerlo más a fondo. El orden también es clave para evitar crear focos de contaminación.

La nevera y el congelador también tienen que limpiarse a menudo para evitar la acumulación de sociedad procedente de restos de alimentos o derrames. Así mismo, las superficies y utensilios deben de estar muy limpios, hay que tener especial cuidado si se preparan alimentos en crudo para evitar contaminaciones cruzadas.

Es recomendable que el cubo de basura esté siempre cerrado y apartado, se recomiendan los de apertura con pedal para evitar tocarlo con las manos.

Los trapos y paños tienen que mantenerse en perfecto estado, es recomendable lavarlos con agua caliente y frecuentemente. Por supuesto, también es recomendable sustituirlos cada cierto tiempo.

Por último, hay que reservar un espacio para los productos de limpieza siempre lejos de los alimentos para evitar que entren en contacto con ellos.

Manteles: tipos de tejido e higiene

Los manteles son una gran forma de mantener unas condiciones óptimas de higiene en la cocina o en el lugar en que acostumbremos a comer ya que nos sirven para evitar manchar las superficies, por ejemplo.

En función del material con el que hayan sido fabricados tendrán una características y necesitarán un mantenimiento diferente. Vamos a ver los tres tipos más higiénicos con sus ventajas y los cuidados que necesitan:

  • Manteles de hule: Perfectos cuando se busca una opción antimanchas ya que repelen los líquidos y otras sustancias. Después de comer, tan solo hace falta pasar una esponja húmeda por encima para que cualquier mancha desaparezca. Su cara oculta va recubierta de felpa para dar más cuerpo al mantel y ofrecen mejor protección a la mesa.
  • Manteles resinados: Fabricados con una mezcla de algodón y poliéster con un acabado con biés o con dobladillo. Llevan varias capas de resinas o teflón que los hacen totalmente impermeables, haciendo que los líquidos resbalen para evitar manchas. Pueden meterse en la lavadora cada cierto tiempo para lavarlos y pueden plancharse del revés con cuidado para que queden como nuevos.
  • Manteles plastificados: Son de PVC o similar, estos no tienen el protector de felpa con el que cuentan los de hule, aunque también son impermeables. Se pueden encontrar en transparente si quieres que la mesa no pierda su encanto decorativo.

En Hipertextil podrás encontrar todos los productos que necesitas para tu cocina. ¡Echa un vistazo a nuestra tienda online o tiendas físicas y descubre las mejores ofertas! Si necesitas asesoramiento o tienes cualquier duda estamos a tu disposición a través de nuestro formulario de contacto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *